Informe GRECO – El informe de la UE que advierte a España
El Grupo de Estados contra la Corrupción (GRECO), organismo anticorrupción del Consejo de Europa, ha publicado su último informe sobre España y advierte que los avances siguen siendo insuficientes.
GRECO se encarga de vigilar si los países aplican medidas reales para prevenir la corrupción, evaluando transparencia, ética pública y control institucional. Es, en esencia, un auditor internacional que revisa si un país está haciendo bien las cosas para evitar prácticas opacas.
Según el nuevo informe, España avanza demasiado lento en la implementación de las 19 medidas que GRECO recomendó en 2019 en tres áreas fundamentales:
1) Integridad de altos cargos:
- Faltan normas más estrictas contra conflictos de interés.
- Las declaraciones de bienes no se verifican de forma efectiva.
- Los códigos éticos no son obligatorios ni sancionables.
2) Fuerzas y cuerpos de seguridad:
- Persisten problemas en ascensos, nombramientos y disciplina interna.
- Falta trazabilidad suficiente para evitar interferencias indebidas.
3) Supervisión de organismos públicos:
- Las mejoras introducidas son mayoritariamente formales.
- Auditorías insuficientes y poco acceso real a información contractual.
- Falta de transparencia en subvenciones y entidades vinculadas.
El balance actual es preocupante: 13 recomendaciones se han cumplido solo parcialmente y 6 no han avanzado en absoluto. Por ello, GRECO clasifica el nivel de cumplimiento como 'insatisfactorio' y activa un procedimiento de seguimiento reforzado.
El organismo advierte que esta falta de implementación efectiva incrementa el riesgo de corrupción administrativa, debilita la confianza ciudadana, expone a organismos públicos a prácticas opacas y limita la capacidad de detectar irregularidades de forma temprana.
GRECO exige ahora medidas más firmes: reglas estrictas contra conflictos de interés, supervisión real de declaraciones de bienes, códigos éticos obligatorios, más transparencia en contratos y subvenciones, mayor trazabilidad en fuerzas de seguridad y auditorías independientes periódicas.
En definitiva, el mensaje es claro: menos apariencia y más acción real contra la corrupción.
